Tenerife

Una isla de contrastes

Costa rocosa con montañas y vegetación junto al mar azul bajo un cielo parcialmente nublado.
Una isla, muchos paisajes.
Tenerife cambia con la altura. Del bosque húmedo de laurisilva en el Macizo de Anaga al paisaje volcánico del Teide; de los valles de plataneras del norte a las costas abiertas del sur. Una isla pequeña que contiene muchos mundos.
Desde Taro Santa Cruz, puerta de entrada a Anaga y en el corazón urbano de la isla, puedes descubrir cada uno de ellos en trayectos cortos: naturaleza atlántica, pueblos tranquilos y una ciudad que vive frente al mar.
El viaje empieza en la puerta de Taro.

Santa Cruz de Tenerife

Santa Cruz es una ciudad luminosa y abierta que combina vida cotidiana, cultura y el pulso de su puerto. Una capital que se recorre a pie y sin prisa: mercados, plazas, arte y arquitectura.

Parque Rural de Anaga

A media hora de Taro Santa Cruz, el Parque Rural de Anaga te transporta a un paisaje ancestral. Declarado Reserva de la Biosfera, este macizo volcánico cubierto de laurisilva es uno de los espacios naturales más valiosos de Canarias.

San Cristóbal de La Laguna

Conectada con Santa Cruz, La Laguna fue la primera capital de la isla y hoy es Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Su trazado original, la arquitectura colonial y el ambiente vibrante de sus calles la convierten en una ciudad con historia y vida propia.

Parque Nacional del Teide

Coronando la isla, el Teide se alza como el pico más alto de España (3.718 m).
Su Parque Nacional, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, es un paisaje volcánico de mares de lava, formaciones rocosas y el mejor cielo del mundo para la observación astronómica.