Santa Cruz es una ciudad que no necesita prisa.
Desde Taro, situado en pleno centro, todo está a una distancia amable: el Mercado Nuestra Señora de África, la Rambla, el TEA, el puerto, las plazas, el Parque García Sanabria.
Es una ciudad que mezcla arquitectura moderna y colonial, vida de barrio y cultura contemporánea. Caminar por Santa Cruz significa descubrir cafés tranquilos, galerías pequeñas, esplanadas llenas de sol y parques que refrescan la tarde.
A veces, los viajes más memorables empiezan sin moverse demasiado. Santa Cruz es una invitación constante a eso mismo.



